Cáncer de Esófago

Cáncer de Esófago

El cáncer de esófago es un cáncer al que, por desgracia, no solemos ganarle la batalla. Suele diagnosticarse tarde, su tratamiento suele ser muy agresivo y los resultados no suelen ser buenos. Además, en los últimos años está aumentando. Así que lo podemos hacer mejor. Vea este video con sus rasgos generales:

Conocer este tumor maligno es muy importante

  • para evitar los factores de riesgo que pueden conducirnos a él,
  • para diagnosticarlo precozmente si ya lo padecemos,
  • y para llegar a tiempo a su tratamiento, evitando mutilaciones y tratamientos agresivos que tienen pocas posibilidades de éxito.

Conozcamos pues el cáncer de esófago…

¿Cómo se forma el cáncer de esófago?

Empezamos con un video:

Ya ve que el cáncer de esófago no es un único tipo de cáncer. En realidad, son dos tipos distintos:

  • el escamoso, que depende de los irritantes que pasen por el esófago,
  • y el adenocarcinoma, que tiene mucha relación con los ácidos del estómago que suben al esófago cuando se padece de la enfermedad del reflujo gastroesofágico.

Hablaremos de estos factores de riesgo a continuación, empezando por los irritantes. Y los mayores irritantes los sospechamos todos:

  • el alcohol
  • y el tabaco.

¡Vamos a por ellos!

Fumar y beber alcohol ¿tienen relación con el cáncer de esófago?

Vea este video:

Ya lo suponía usted, ¡a que sí! Fumar es malísimo para el cáncer, también para el de esófago (el epidermoide).

Y ya ve que beber excesivas cantidades de alcohol también aumenta el riesgo de padecer este cáncer, y además potencia el efecto (malo) del tabaco.

Tabaco y alcohol: una pareja a evitar.

Avancemos y veamos un factor de riesgo que tiene que ver con la otra variedad principal de cáncer de esófago: el adenocarcinoma. ¡A por ello!

Padecer de Reflujo Gastroesofágico ¿aumenta el riesgo de padecer un cáncer de esófago?

En este video tiene usted información muy interesante. ¡No se lo pierda!

¿Sabía usted en qué consiste el reflujo gastroesofágico y sus potenciales consecuencias perjudiciales para la salud de su esófago? Ya lo ha visto en el video. Pero no nos quedemos ahí.

Vamos a hablar de una enfermedad muy frecuente (por desgracia) que tiene mucha relación con este reflujo gastroesofágico y por tanto también nos pone en un mayor riesgo de padecer un cáncer esofágico. ¡Veámoslo!…

¿Tiene el cáncer de esófago alguna relación con la obesidad?

Vea este video. Le va a interesar mucho:

Exacto. Ese “algo muy frecuente” a lo que me refería antes es la obesidad. Una auténtica epidemia del siglo XXI en el mundo occidental, y que está aumentando también en Oriente.

No le descubro nada si le digo que es muy importante adelgazar, y asegurarnos que nos alimentamos bien. Como le comento en el video, son vitales las vitaminas antioxidantes (A, D, E y K) para revertir un poco el efecto de agresión de los tóxicos y del contenido ácido del estómago en la mucosa del esófago.

Seguro que se está preguntando usted: “¿Hay algo que pueda hacer para disminuir, en vez de aumentar, el riesgo de padecer un cáncer de esófago?”. Lo hay. Se lo cuento.

¿Tiene algún efecto sobre el riesgo de padecer un cáncer de esófago la toma de aspirinas?

Empecemos por ver este video:

La aspirina, el ácido acetilsalicílico, puede protegernos un poco frente al cáncer de esófago (y frente a otros cánceres, por ejemplo el cáncer de colon). Pero recuerde lo que se dice al final del video: ha de prescribírselo un médico, en base a todas sus enfermedades. Porque todo en medicina tiene riesgos y hay que conocerlos bien antes de tomar nada.

Continuemos. Vamos a ver qué señales nos manda el cáncer de esófago para que sospechemos que lo podamos padecer. Vamos a ocuparnos de sus síntomas, que no son pocos…

Síntomas del cáncer de esófago cuando el cáncer aún no ha salido del esófago

El cáncer de esófago es un tumor que se diagnostica tarde, porque la persona que lo padece suele tardar en consultarlo.

Este retraso no se debe a que el cáncer de esófago no produzca síntomas, porque los produce, aunque no tan pronto como nos gustaría a los médicos.

Vamos a ver cuáles son estos síntomas, para estar en guardia frente a su aparición. Comencemos con los que produce el cáncer directamente en el esófago.

Situación 1: Cada vez cuesta más tragar los alimentos

El síntoma más frecuente del cáncer de esófago que aún no se ha extendido fuera de él, es la dificultad progresiva para tragar alimentos, síntoma que se denomina disfagia.

Esta dificultad para tragar aparece de forma gradual. Al principio se tragan mal los alimentos sólidos: el pan seco, la carne muy hecha…

Después de un tiempo, aunque la persona con cáncer de esófago haya sustituido su dieta normal por los purés, incluso estos se tragan con dificultad.

Si no se pone remedio, hasta el agua acabará tragándose mal, aunque esto ya es propio de tumores muy avanzados.

Situación 2: Aparece dolor al tragar los alimentos

Además del obstáculo mecánico al paso del alimento, el cáncer de esófago puede doler cuando el alimento le roza y lo empuja en su tránsito hacia el estómago

Es propia de tumores ulcerados la aparición precoz de ese dolor, pero en los tumores que no han roto la mucosa esofágica también acabará apareciendo.

Situación 3: Se empieza a perder peso de forma progresiva e inexorable

Cuando el tumor empieza a dificultar la entrada del alimento hacia el estómago, la persona con cáncer de esófago empieza a comer cada vez menos, con lo que esa disminución de las calorías ingeridas puede hacer que comience a perder peso paulatinamente.

Si la situación personal y familiar del enfermo permite la sustitución de la alimentación sólida por purés equilibrados, esta pérdida de peso se ralentizará, pero aún comiendo lo suficiente, terminará por aparecer.

Es lo que se llama el síndrome de caquexia-anorexia, un síndrome metabólico en el que el cuerpo empieza a perder las proteínas musculares, independientemente de que la cantidad de calorías ingeridas sea la adecuada.

Aún comiendo, se adelgaza.

Situación 4: El cáncer rompe la mucosa del esófago y empieza a sangrar

Debido a que el tumor puede romper la mucosa del esófago y con ello algún vaso sanguíneo, la persona con cáncer de esófago puede empezar a sangrar sin saberlo.

Es lo que se llama una hemorragia digestiva alta.

Cuando es una hemorragia leve no produce síntomas.

Pero si es constante y de cierta intensidad, puede producir la aparición de una anemia, con el cansancio progresivo que dicha anemia llevará aparejado.

Incluso la persona con un cáncer de esófago sangrante podría empezar a tener las heces negras.

Ya hemos visto los síntomas que puede producir un cáncer de esófago. Pero ¿qué pasa cuando el tumor se escapa del órgano?
¡Vamos a verlo!

Síntomas cuando el tumor ya se ha escapado del esófago

Cuando el tumor ya está fuera del esófago puede deberse a que ha seguido tres vías distintas:

  1. el tumor infiltra órganos cercanos al esófago
  2. el tumor se escapa a través de los vasos linfáticos
  3. o el tumor entra en la sangre.

¡Vamos a ver a dónde le conduce cada uno de estos tres caminos!

Situación 1: El tumor infiltra los órganos cercanos al esófago

Cuando el tumor crece mucho hacia adelante, al no estar el esófago separado de otros órganos por ninguna barrera mecánica, el cáncer puede infiltrar dichos órganos vecinos, con lo que provocará la aparición de síntomas en ellos.

Si el tumor comprime e infiltra la parte inferior de la faringe o la tráquea en su parte posterior, puede producir dificultad para el paso del aire de la respiración, dando lugar a la sensación de dificultad a la hora de respirar, que se denomina disnea.

Incluso puede darse la situación de que al pasar este aire por el conducto estrechado por el tumor, se produzca un ruido característico, llamado estridor respiratorio.

Muy poco frecuentemente, si el tumor crece hacia atrás, puede llegar a erosionar los cuerpos de las vértebras torácicas, con lo que puede aparecer dolor de espalda mal definido.

Menos frecuentemente aún es la situación en la que el tumor horada la pared de los grandes vasos sanguíneos del tórax, donde podría producir su rotura, que sería catastrófica por el sangrado masivo que ocasionaría.

Situación 2: El tumor se ha escapado por los vasos linfáticos

Las células del cáncer de esófago, cuando eligen la vía linfática para escaparse por el cuerpo, suelen acumularse primero en los ganglios existentes en la pared esofágica y también en aquellos que rodean al propio esófago.

Debido a esta acumulación de células tumorales, los síntomas de dificultad y de dolor para tragar ocasionados por el propio cáncer, se acentúan.

Situación 3: El tumor se ha escapado a través de la sangre

Las células del cáncer de esófago pueden entrar en la sangre de dos formas principales:

  1. La más frecuente: que hayan alcanzado la sangre indirectamente, procedentes de los vasos linfáticos que llegan al conducto torácico que vacía su contenido directamente en la vena cava superior.
  2. La menos frecuente: que dentro del propio cáncer las células entren en un vaso sanguíneo rompiendo su pared.

Una vez en la sangre, estas células del cáncer de esófago pueden quedarse a vivir en cualquier lugar del cuerpo:

ocasionando síntomas distintos según sea su localización.

Metástasis en el Hueso

(NOTA: puede ver aquí una página de la Medicinapedia® específica que se ocupa de forma detallada de todos los síntomas producidos por las metástasis en el hueso de cualquier tipo de cáncer)

Si las células tumorales crecen dentro del hueso, cuando la metástasis se hace muy grande puede romper la capa que recubre dicho hueso y que tiene mucha sensibilidad, el periostio, con lo cual se producirá dolor.

Este crecimiento compromete la solidez del hueso y, sobre todo si es un hueso que tiene que cargar con peso, puede llegar a romperse.

Si el hueso afectado es una vértebra, al romperse puede producir síntomas neurológicos que se engloban en el síndrome de compresión medular, que es una urgencia oncológica.

Metástasis en los Pulmones

(NOTA: puede ver aquí una página de la Medicinapedia® específica que se ocupa de forma detallada de todos los síntomas producidos por las metástasis en los pulmones de cualquier tipo de cáncer)

Cuando las células tumorales se quedan a vivir dentro de los pulmones suelen hacer grupos separados, apareciendo con el tiempo múltiples metástasis.

Si anulan suficientemente la función del pulmón pueden ocasionar dificultad para respirar (síntoma denominado disnea).

Si tocan algún tubo respiratorio (los bronquios), lo irritan, produciendo una tos seca muy molesta.

Si se sitúan cerca de un vaso sanguíneo pueden romperlo, manando un poco de sangre con la tos, fenómeno que se llama hemoptisis.

Metástasis en el cerebro

(NOTA: puede ver aquí una página de la Medicinapedia® específica que se ocupa de forma detallada de todos los síntomas producidos por las metástasis en el cerebro de cualquier tipo de cáncer)

Cuando grupos de células tumorales se ponen a vivir dentro del cerebro también hacen metástasis de tamaño cada vez más grande.

Como empujan a las neuronas vecinas, éstas neuronas empiezan a funcionar de forma alterada, y por tanto nos pueden aparecer dos tipos de síntomas:

  1. Los síntomas irritativos, en los que las neuronas empujadas disparan fogonazos sin control: podemos tener crisis epilépticas.
  2. O los síntomas deficitarios en los que las neuronas dejan de funcionar y su trabajo queda sin hacer. Podemos tener pérdida de movilidad, dejar de ver, dejar de sentir, etc.

En ambos casos, si hay mucho tumor dentro de la cabeza, como no hay sitio suficiente para tantas células, ya que el cráneo es una cavidad cerrada con un solo orificio grande de salida, podemos empezar a tener dolores de cabeza que irán subiendo en intensidad y en frecuencia paulatinamente.

Metástasis en el Hígado

(NOTA: puede ver aquí una página de la Medicinapedia® específica que se ocupa de forma detallada de todos los síntomas producidos por las metástasis en el hígado de cualquier tipo de cáncer)

Cuando las células tumorales se establecen en el hígado, empiezan a crecer desordenadamente y empiezan a aplastar las células propias del hígado.

Si rompen estas células, su contenido, que son las transaminasas, se verterán a la sangre, con lo que aumentarán sus cifras y lo detectaremos al hacernos una analítica.

Si comprimen los pequeños canales que, dentro del hígado, conducen la bilis, puede que ésta se acumule y nos pongamos amarillos porque nos suba la bilirrubina en sangre, fenómeno que se llama ictericia.

Vistos los síntomas del cáncer de esófago, veamos cómo podemos diagnosticarlo…

¿Cómo se diagnostica el cáncer de esófago?

Vea este video. Le interesa.

Ya lo ha visto. Primero hay que verlo, con el tránsito esófago-gástrico y con la esofagoscopia. ¿Había visto alguna? Ya ve que no es nada traumática, y se diferencia perfectamente el esófago normal y algo “raro” que aparece en el esófago y que debemos biopsiar.

Una vez hecha la biopsia y diagnosticado el cáncer de esófago, hay que saber lo extendido que está el tumor. Porque cuanto más avanzado sea menos probabilidad tenemos de curarnos.

Porque el cáncer de esófago, como todos los cánceres, se puede curar. Vamos a ver los distintos tratamientos de los que disponemos para hacer frente al cáncer esofágico

¿Cómo se trata el cáncer de esófago?

Este es el penúltimo video. ¡No deje de verlo!

Ya ve que el arsenal de tratamientos es el habitual:

  • la cirugía, que es vital para poder curarlo;
  • la radioterapia, que combinada con la quimioterapia se intenta usar para no mutilar al paciente con la cirugía;
  • la quimioterapia, que tiene limitada utilidad cuando el cáncer ya está muy avanzado.

Así que ya sabe: como siempre en el cáncer, lo principal es evitar su aparición evitando sus factores de riesgo. Una vez que ya lo tenemos, hay que diagnosticarlo cuanto antes, porque cuanto más avanzado esté el cáncer de esófago menos probabilidades tendremos de curarnos.

¿Hay alguna forma de detectar precozmente el cáncer de esófago? ¡Vea este último video y descúbralo!

Así que para concluir, ya sabe que el cáncer de esófago tiene mucha relación con el tabaco y con el reflujo gastroesofágico (factores evitables) y que por desgracia es un tumor que diagnosticamos tarde y por lo tanto no podemos tratar todo lo eficazmente que querríamos.

La información es importante para estar en guardia ante este tumor, así que aquí tiene información actualizada acerca de él, que se irá renovando periódicamente. Si se suscribe al blog recibirá aviso de estas modificaciones en su correo electrónico.

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