La Menopausia

Menopausia

Introducción a la menopausia

Todo el mundo sabe qué es la menopausia. O al menos tiene una idea acerca del tema. Muchas veces son ideas inconexas, deslavazadas, pero no acaban de acertar con la solución.

Porque la menopausia no es un día concreto en la vida de la mujer. Es un estado que se alcanza tras superar un plazo concreto, igual para todas las mujeres.

Ya veremos cuándo lo alcanzamos. Pero hay que saber desde ya qué es lo que alcanzamos. Y eso es el cese definitivo de las menstruaciones femeninas (aunque esto de “femeninas” sobra, porque no existen las menstruaciones masculinas).

Muchas mujeres la viven como un alivio. A su edad (entre 45 y 55 años) ya están hartas de compresas y tampones una semana al mes, ¡y no le digo nada si encima tiene menstruaciones dolorosas, por ejemplo cuando se padece de endometriosis!

Otras mujeres la sufren como una condena, principalmente debido al cortejo de síntomas, alguno de ellos muy molesto, que acompaña a este cambio en la vida de la mujer.

Porque de tener menstruaciones cada 4 semanas (días más, días menos) a olvidarse de ellas es un paso importante en la vida de la mujer. Y se tienen menstruaciones mientras el ciclo menstrual/ovárico/endometrial persista.

¿Qué es este ciclo menstrual de la mujer? Vamos a verlo inmediatamente…

El ciclo menstrual de la mujer en edad fértil

La mujer tiene dos ovarios al final de las trompas de Falopio. Estos dos órganos de forma de una castaña (cada uno) son los productores de hormonas femeninas.

A los 10-12 años les da por despertarse. Y cuando lo hacen, animados por hormonas de la hipófisis (que es una zona que “cuelga” de la parte inferior del cerebro y se acomoda en la silla turca) se ponen a sintetizar estrógenos y progesterona.

Pero no lo hacen de forma homogénea. Son una empresa irregular y a veces producen mucho y otras producen poco. En respuesta a estos niveles de producción de hormonas el útero en su porción interna (el endometrio) responde de una manera o de otra.

  • Cuando hay hormonas el endometrio crece y se engorda.
  • Cuando deja de haber hormonas el endometrio se queda sin riego sanguíneo y se desprende, saliendo por la vagina.

Esta salida periódica de la sangre y los trozos de mucosa endometrial desde el útero hasta la vagina y de ahí al exterior se llama menstruación.

Estábamos con que la mujer periódicamente tenía la menstruación. Por lo de “periódicamente” a la menstruación se le llama también “el periodo” o “la regla”, dada su constancia y mantenimiento en el tiempo.

¿Se mantiene eternamente? Pues no. Porque esos ovarios tienen pilas alcalinas, sí, pero no son pilas de duración eterna. En algún momento dejarán de funcionar.

¿Cuándo lo hacen? Pues la edad media de este cese de la función de producción de hormonas por parte de los ovarios está en los 50 años, con una horquilla entre los 45 y los 55.

¿Este cese es abrupto, de hoy a mañana? Pues no. Es un cese gradual. Se lo cuento por etapas.

  • La mujer vive tranquila con su periodo cada 4 semanas (más o menos, hay muchas variaciones).
  • En un momento dado empieza a faltarle un mes, y luego vuelve… Dos meses se ausenta, y luego vuelve… Nos olvidamos seis meses de usar compresas… y luego vuelve. A esta etapa la llamamos premenopausia.
  • Por eso necesitamos un margen de seguridad para concluir que la menstruación no va a volver. Porque hay que tener claro cuándo hemos cumplido ese margen ya que en ese momento hemos llegado a la menopausia.

¿Cuál es ese margen? ¿En base a qué se establece? Ahora se lo cuento…

El diagnóstico de menopausia

El margen de seguridad para establecer que una mujer ya no va a volver a tener menstruaciones debido a que la función productora de hormonas femeninas de sus ovarios se ha agotado es de DOCE meses.

Por lo tanto si lleva usted 10 meses sin compresas ni tampones y de pronto le vuelve a visitar la menstruación, ¡no es menopausia aún! Hay que poner el reloj en marcha desde cero y empezar a contar otra vez los meses en los que no tenga el periodo.

Este es un diagnóstico cronológico. Al alcance de cualquier persona con un calendario y la paciencia suficiente para apuntar fielmente los meses en que la regla no le ha venido a visitar. Pero se puede hacer de otras maneras más científicas.

La manera analítica de diagnosticar la menopausia es con un análisis de sangre. Medimos niveles de hormonas femeninas en sangre y si están por debajo de un dintel ya podemos, junto con el criterio de 12 meses sin menstruación, asegurar que la mujer ha llegado a la menopausia.

Vale. Hemos llegado. ¿Hay alguna medalla? ¿Algún premio? ¿En qué va a notar la mujer que ha llegado a la menopausia? En muchos aspectos, ya lo verá. Va a tener muchos síntomas que le contaré en breve de forma resumida, pero primero vamos a ver cómo cambia el cuerpo de la mujer al cesar la función de sus ovarios…

Cambios en la mujer debidos a la menopausia

Cualquier mujer que ya haya dejado de tener menstruaciones sabe que han tenido lugar enormes cambios en su vida. No sólo se limita al ahorro de dinero en compresas o tampones, ni tampoco se reduce a dejar de estar baja de hierro y notarse cansada. Es mucho más que eso.

Por cierto, que aquí le introduzco otro nombrecito, el de “climaterio”, que responde a la etapa de la vida en la que la mujer ya no tiene función reproductiva porque sus ovarios han dejado de funcionar. Como habrá deducido, la menopausia es el pistoletazo de salida al climaterio, aunque muchas veces se llama al climaterio incorrectamente con el nombre de menopausia.

Le pongo un ejemplo. Bueno, uno no, mejor dos:

  • Ejemplo uno: mujer de 52 años que acaba de cumplir 12 meses sin reglas. Está en la menopausia y empieza su climaterio.
  • Ejemplo dos: mujer de 70 años que ya lleva 20 años sin menstruaciones. Es una mujer post-menopáusica que esta en su climaterio, en el que lleva 20 años.

Era una simple precisión terminológica. Vamos a lo que nos ocupa: los cambios en la mujer que ya tiene sus ovarios sin funcionar.

Como los ovarios ya no funcionan, como todo lo que no lo hace, empezarán a disminuir de tamaño. Se van haciendo más pequeños y se arrugan como uvas pasas. Eso es fácil de ver en la ecografía que nos hace nuestro ginecólogo en las revisiones periódicas.

El endometrio -que sabemos que es la capa interna del útero, la que se desprendía en las menstruaciones- al no estar estimulado por las hormonas femeninas se empieza a quedar cada vez más pequeño, más delgado. En la ecografía se ve cada vez más fino. Y todo el útero también disminuye de tamaño, porque le falta el estímulo de los estrógenos.

Seguimos bajando por el aparato reproductor femenino.

En la vagina se producen dos procesos.

  1. El primero es que se acorta. La mujer lo irá notando paulatinamente, porque la penetración del varón tenderá cada vez más a llegar al cuello uterino. Y allí los “empujones” de la punta del pene no son nada agradables. Esto la irá retrayendo en su vida sexual.
  2. El segundo proceso es el que más limita la vida sexual. Porque durante la época en la que la mujer está repleta de hormonas femeninas en su sangre la vagina y la vulva tienen sus glándulas de producción de sustancias lubricantes y de grasa a todo funcionamiento, para que la entrada del pene en la relación sexual vaya como una seda. Pues tras la menopausia esa seda torna en arpillera, porque las glándulas dejan de producir grasa y secreción lubricante, con lo que la mucosa vaginal estará seca. Y el roce con una piel seca es de todo menos fluido y placentero.

Otro cambio producido por el cese de la función de los ovarios afecta al hueso. La bajada de estrógenos hace que los huesos de la mujer pierdan calcio a un ritmo mayor del habitual (debido al trabajo de unas células llamadas osteoclastos), con lo que aumenta el riesgo de osteoporosis.

Dado que ya el ovario no produce hormonas femeninas, aunque la mujer no tiene testículos, sí que tiene glándulas suprarrenales. Y éstas producen –pocas, pero las producen- hormonas masculinas. Por eso el perfil hormonal de la mujer en el climaterio es un perfil “virilizado”, más parecido al del hombre. Y esto tiene repercusión en muchos aspectos de su cuerpo.

Por ejemplo, este cambio de perfil condiciona un cambio de la concentración de las grasas en la sangre. Las proteínas que transportan el colesterol se modifican, y no para bien. Tras la menopausia se produce un aumento en la cifra de colesterol total y de la cifra del colesterol “malo” –el LDL-, disminuyendo el colesterol bueno –el HDL-. Por eso tiene más riesgo la mujer tras la menopausia de padecer arteriosclerosis y que sus arterias se tupan de grasa.

Y me dejo para el final el cambio que más trastornos le produce a la mujer tras la menopausia. Es el peor de ellos. “¿Cuál es? ¡Que me lo diga ya!” –estará usted pensando. Pues aquí le va: la mujer tras la menopausia COMIENDO LO MISMO, engordará entre 1-2 kilos al año.

Ya oigo su grito desde aquí. Las mujeres que aún no han llegado a la menopausia estarán gritando por lo que se les viene encima. Y las que ya han pasado la menopausia y están en su climaterio, cogiendo kilos a tutiplén estarán gritando porque han encontrado la causa de su desgracia cada vez que se suben a la báscula.

Pues sí. En la menopausia el metabolismo energético de la mujer cambia. Se hace más lento, de tal manera que la mujer postmenopáusica en reposo gasta MENOS calorías que la mujer premenopáusica que no hace nada. Por eso, si sigue comiendo lo mismo tendrá un exceso de calorías que irá almacenando en forma de grasa, de lorza. ¡Engordará! Un desastre, lo sé. Pero las cosas son así.

Ya ven que lo que hemos ganado en ahorro de productos de higiene femenina lo perdemos en salud. Es que no se puede tener todo.

Estos cambios en el cuerpo de la mujer la van a hacer tener unos síntomas nuevos. A veces muy intensos. Otras veces soportables. Eso depende de cada mujer. Le cuento por encima cuáles son dichos síntomas

Síntomas de la menopausia

Lo principales síntomas que le aparecen a la mujer desencadenados por la menopausia y que la pueden acompañar durante todo el climaterio (aunque van disminuyendo de intensidad a lo largo de esta etapa, por suerte) son:

  • Sofocos.
  • Sudoración.
  • Trastornos del sueño.
  • Nerviosismo.
  • Depresión.
  • Fatiga.
  • Vértigo.
  • Artralgias.
  • Dolor de cabeza.
  • Taquicardia.
  • Sequedad vaginal.

Ya ve que ninguno de ellos es ninguna tontería. A veces los sofocos son insoportables. Otras veces es el nerviosismo el que da mala vida a la mujer. Hay mujeres que no vuelven a saber qué es una noche de sueño reparador. Otras a las que les vienen dolores de cabeza que no padecieron nunca… ¡Cada mujer es un mundo, y cada climaterio es diferente!

Por eso es muy importante tener claro qué se puede hacer y qué hay que aguantar. Tener las expectativas adecuadas en cuanto llegamos a la menopausia nos harán vivir mejor nuestro climaterio.

Déjeme darle algún consejo general que debería seguir si quiere que tras la menopausia su vida no tenga un cambio tan radical…

Unos consejos para vivir más sana su menopausia

Lo principal es conocer qué le va a pasar en cuanto alcance la menopausia y empiece a “disfrutar” de su climaterio. Esto lo sabe ya, si ha llegado hasta aquí en esta entrada.

Empezamos por paliar lo más molesto de la menopausia y el climaterio: el aumento de peso. Eso es fácil. Haga un poco más de ejercicio diariamente y así revertirá el menor gasto energético en reposo propio de su nuevo estado hormonal. Con media hora de paseo al día le vale, aunque yo le recomiendo una hora. Es sanísimo y le permitirá comer como venía comiendo, sin sufrir ese kilo o esa pareja de kilos de más cada vez que se coma las uvas de fin de año.

Con el aumento de ejercicio ha de mejorar su alimentación. Ha de cuidar lo que come, haciendo nuestra buenísima dieta mediterránea. Los ácidos grasos “buenos”, que son los que tiene el aceite de oliva y el pescado azul, le ayudarán a revertir el cambio de tipo de grasas que tiene en la sangre (el colesterol total y los LDL y HDL). Por eso ha de darse a las ensaladas (aliñadas con aceite de oliva virgen extra, si puede ser) y a tomar pescado azul, como por ejemplo el salmón, entre 2 y 3 veces por semana.

Y el último consejo es un consejo para que evite uno de los errores más frecuentes en la menopausia y el posterior climaterio: la tentación de atiborrarse a soja, que parece que es el producto de moda entre las mujeres que ya han dejado de tener menstruaciones. En otra página de esta Medicinapedia® hablo de la soja y el cáncer. Debería leerla, para que luego no diga que no sabía lo que le podía pasar.

Ya ve. La menopausia es el banderazo de salida a su climaterio, etapa en la que va a estar de media unos 30 años. Así que pasarlo bien o transitar por él como una condena es una diferencia importante sobre la que se puede actuar. ¡Hágalo!

Resumiendo

  • La menopausia es el cese de la función de producción de hormonas femeninas por parte de los ovarios.
  • Podemos decir que tenemos la menopausia cuando estemos 12 meses sin menstruación. Antes de eso está el periodo de premenopausia.
  • La menopausia es el banderazo de salida de la etapa llamada climaterio, en la que la mujer ya no tiene ovarios funcionantes.
  • La menopausia desencadena muchos cambios en el cuerpo de la mujer que ha de conocer.
  • Estos cambios condicionan la aparición de síntomas que a veces son muy molestos. Síntomas que no hay que sufrir con resignación, porque se puede hacer muchas cosas para paliarlos.
  • Lleve una vida sana con ejercicio y buena alimentación. Es la base para que su climaterio sea una etapa saludable y plena. Ya que va a transitar por ella, ¡no la sufra, disfrútela!

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