El Síndrome Premenstrual

El Síndrome Premenstrual

Síndrome premenstrual. Como nombre lo dice todo. Pero describe una situación muy peliaguda. Peliaguda porque hay múltiples maneras de vivenciarla, y porque hay muchas voces que argumentan que no es una enfermedad real (no estoy diciendo que sea psicológica).

Veremos todo ahora mismo, así que pertréchese de un café o una infusión, que ¡empezamos!…

Síndrome premenstrual: saber de qué hablamos

La verdad es que los médicos muchas veces no nos rompemos demasiado la cabeza para ponerle nombre a las enfermedades. Tiramos por la calle de en medio, describiendo lo que acontece y por arte de magia nos aparece el nombre. Es lo que pasa con el síndrome premenstrual.

Es un “síndrome”, así que es un conjunto de síntomas muy variado. Y es “premenstrual”, así que no hace falta ser una lumbrera para saber que tiene lugar antes (pre) de las menstruaciones. De hecho puede aparecer las dos semanas previas a la menstruación o sólo la semana antes.

Obviamente ya lo habrá usted deducido: tras la menopausia el síndrome premenstrual desaparece. Es evidente, pero no está de más recordarlo.

Hasta ahí lo sencillo. Lo complicado viene a la hora de definir qué conjunto de síntomas delimita y determina la existencia del síndrome premenstrual. Unas mujeres se hinchan como globos. Otras se vuelven un poco “locas” (por decirlo suavemente). Algunas tienen unos días francamente depresivos. Y otras simplemente ni notan la próxima llegada de la menstruación.

Una curiosidad, para que vea que algo tienen que ver las hormonas femeninas. En las mujeres histerectomizadas (se les ha extirpado el útero, y por lo tanto no tienen ya menstruaciones) ¿usted cree que puede darse el síndrome premenstrual? ¡Pues sí! La lógica diría que no, al no tener útero. Pero tienen ovarios, así que siguen teniendo hormonas femeninas, que explican que pueda seguir padeciendo el síndrome.

El síndrome premenstrual en una mujer es idiosincrásico, es decir, que en cada mujer se manifiesta de una manera. Por eso el criterio diagnóstico principal no es qué síntomas aparecen, sino cuando lo hacen. Lo veremos más adelante.

Y no es que sea esta una enfermedad rara. Ni mucho menos. 8 de cada 10 mujeres experimentan síntomas antes de la menstruación. Aunque no todas padecen el síndrome premenstrual. Se calcula que sólo 5 de cada 100 mujeres tienen los síntomas adecuados y en la intensidad suficiente para englobarlas en el síndrome premenstrual.

Por ahora empecemos a descubrir qué síntomas pueden aparecer en el marco del síndrome premenstrual. ¡A por ellos!…

Los síntomas del síndrome premenstrual

La verdad es que la cantidad de síntomas que puede referir la mujer en edad fértil que presenta síndrome premenstrual (porque usted, agudo lector, ya ha deducido que este síndrome aparece solamente en mujeres en edad fértil, cuando tienen menstruaciones) es tan amplia que merece la pena que sólo nos centremos en los más frecuentes.

Porque en la dinámica de tener síndrome premenstrual, todo lo que le pasa a la mujer en los días previos al periodo parece que es causado por el síndrome. Y no es así.

Los síntomas más frecuentes asociados con el síndrome premenstrual son:

  • El estado de ánimo depresivo
  • La ansiedad
  • La labilidad emocional
  • La irritabilidad
  • La disminución del interés en actividades que antes interesaban a la mujer
  • La dificultad para concentrarse
  • El cansancio
  • Los cambios de apetito
  • Las alteraciones del sueño
  • Y la sensación de estar abrumada, superada por los acontecimientos.

Esto es lo que la mujer con síndrome premenstrual nos puede comentar que le pasa en los días previos a la menstruación. Son fenómenos de carácter psicológico, con lo que podríamos tener la tentación de achacarlos a la cabeza de la mujer, pensando que poco menos que se los imagina ella.

Pero no. No son fruto de su imaginación.

Porque también experimenta cambios físicos perfectamente objetivables. La mujer con síndrome premenstrual puede presentar:

  • Hinchazón de las mamas (pueden llegar a crecer un 20% de su tamaño)
  • Sensación de empacho, de abdomen hinchado
  • Ganancia de peso (se puede coger un kilo sin problemas, comiendo exactamente lo mismo)
  • Edemas (acumulación de líquidos, sobre todo en las piernas)
  • Y suele tener dolores de cabeza. Menos severos que los de la migraña menstrual, pero dolores de cabeza, sin duda.

Con todo este maremágnum de síntomas la mujer lo pasa mal. Y lo pasa peor porque cuando se van estos síntomas a los pocos días de haber tenido el periodo, ya está en la cuenta atrás para que se vuelvan a presentar en el siguiente ciclo. Una condena con plazo de ejecución, que acrecienta la intensidad de los síntomas futuros.

Y usted puede estar pensando: “Si está tan relacionado el síndrome premenstrual con el ciclo hormonal de la mujer, seguro que habrá alteraciones en esas hormonas femeninas que expliquen la enfermedad”. Bien pensado. Ahora se lo aclaro…

Las alteraciones analíticas del síndrome premenstrual

Le dejé hace un momento elucubrando acerca de una posible causa hormonal del síndrome premenstrual.

Y le decía que… ¡bien pensado!… pero no. Siento chafarle el descubrimiento, pero NO se han visto niveles hormonales distintos a los de las mujeres que no presentan este síndrome, así que esa es una vía no demostrada todavía.

Algo debe de haber con las hormonas, porque sí se ha visto que

  • Cuando cesan las menstruaciones (embarazo, menopausia) los síntomas ceden.
  • Las mujeres que tienen más estrógenos en la fase que antecede a la menstruación y padecen de síndrome premenstrual tienen los síntomas en una intensidad mayor.

Pero hay que seguir investigando. Todavía queda mucho por aclarar.

Si no podemos diagnosticar el síndrome premenstrual con un análisis de sangre, ¿qué prueba tenemos que hacerle a la mujer para salir de dudas? ¿Será muy complicada dicha prueba? Se lo desvelo un párrafo más abajo…

¿Cómo se diagnostica un síndrome premenstrual?

Hemos visto que hay unos síntomas propios del síndrome premenstrual que, aunque poco específicos –se pueden presentar en otras muchas situaciones- nos dan una idea bastante fiable de que la mujer puede estar padeciendo la enfermedad.

Pero ¿tenemos alguna manera más sofisticada de diagnosticar el síndrome premenstrual?

Pues va a ser que NO.

Fíjense, la manera de diagnosticar el síndrome premenstrual es con… ¡un diario! ¡Sí! ¡Pásmense! Le tenemos que decir a la mujer que lleve a cabo un diario de síntomas, apuntando qué le ocurre cada día.

¿Para qué cree que lo hacemos?

Pues es sencillo. Para ver si coincide que los síntomas aparecen en la fase “premenstrual”, es decir, en la fase lútea del ciclo ovárico, que es la que antecede a la menstruación. ¡Es un criterio cronológico! Lo cual no le debería sorprender, ya que la enfermedad es “cronológica”: pre-menstrual.

Vale. Ya sabemos qué es. No sabemos cuál es su causa, pero conocemos sus síntomas. Y sabemos cuándo van a aparecer.

Con toda esta pléyade de conocimientos, ¿podemos planificar una buena estrategia para plantarle cara al síndrome premenstrual y permitir a la mujer que lo padece una menoría en su calidad de vida? Vamos a responder a esta cuestión tan importante…

¿Qué puede hacer la mujer que padece síndrome premenstrual?

El tratamiento del síndrome premenstrual es sintomático: tengo el síntoma “X”, pues le pongo el remedio específico “Y”. Así de sencillo, conceptualmente hablando. Porque en la práctica no es tan sencillo. Ya sabe que en medicina 2 + 2 no tienen por qué ser 4.

Si la mujer tiene muchos edemas, mucha hinchazón, mucha congestión de sus mamas, podemos darle un diurético suave en esos días, para que elimine líquidos de forma más eficaz y tenga el alivio de deshinchar un poco.

Si la mujer tiene muchas alteraciones psicológicas, en forma de estado de ánimo triste y labilidad emocional, los fármacos que mejor le pueden ayudar en este campo son los antidepresivos del tipo Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina (fluoxetina, paroxetina).

Si lo que peor lleva son las alteraciones conductuales (su comportamiento cambia mucho en esos días previos al periodo), con carbonato cálcico puede mejorar.

Incluso en algunos estudios se ha probado con vitamina B6 (piridoxina), con resultados dispares.

Lo que no parece que tenga mucho éxito es usar anticonceptivos orales tradicionales, aunque recientemente los anticonceptivos con el progestágeno drospirenona parece que pueden tener algún papel.

Ya ve que todo esto ha de manejarlo un médico. Porque esto del síndrome premenstrual no es un invento de la mujer. No se cura con una tila y una conversación. Es real, y hay mujeres que lo vivencian como una auténtica condena. Si no lo padece, no lo banalice.

Resumiendo:

  • 5 de cada 100 mujeres presentarán síndrome premenstrual a lo largo de su vida fértil.
  • Aunque no aparecen alteraciones analíticas, sí que tiene alguna relación con las hormonas femeninas, porque en determinadas circunstancias de cambio hormonal los síntomas del síndrome se modifican.
  • Son síntomas psicológicos y también físicos, que pueden amargarle la vida a la mujer una semana al mes.
  • El tratamiento es sintomático, tratando de controlar, con la participación y el control de un médico, cada uno de los síntomas del síndrome o, al menos, los más molestos.

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