Tintes del pelo y cáncer - Todo lo que necesita saber

Los Tintes del Pelo y el Riesgo de Padecer Cáncer

Tintes del pelo y cáncer.  ¿No se le ponen los pelos –valga la redundancia- de punta sólo de pensar que pueda haber alguna asociación entre ambos?

Porque una de cada tres mujeres mayores de 18 años y uno de cada diez varones que superan los 40 años están usando, ahora mismo, tintes para cambiar el color de su pelo.

La eventual relación entre tintes del pelo y cáncer es lo que vamos a dilucidar ahora, así que ¡esto empieza ya mismo!…

Tintes del pelo y cáncer: contextualicemos

Empecemos por lo básico: ¿qué entendemos por “tintes del pelo”? Porque aclarando los conceptos al principio nos aseguramos de estar todos hablando de lo mismo.

Los tintes del pelo son sustancias químicas que se usan para alterar el color del pelo, dándole una nueva coloración, que dependerá de las sustancias químicas usadas. Esto, dicho con menos finura, responde a un concepto básico: pintar el pelo de colores distintos.

Algunas de las sustancias que se usan para cambiar el color del pelo proceden directamente de las plantas. Otras de estas sustancias se crean en el laboratorio, tras procesos químicos diversos. No hay un único tinte del pelo ni existe un solo tipo de cáncer, así que hay que ser muy precisos a la hora de hablar de “tintes del pelo y cáncer”, porque son dos conceptos muy amplios.

Empecemos precisando nuestros conocimientos acerca de los tintes del pelo.

No todos los tintes del pelo funcionan de la misma manera. ¿Sabe usted la diferencia entre los tintes del pelo temporales, semipermanentes y permanentes? ¿No? Pues es importante, así que vamos a verla en el apartado siguiente…

Cómo funcionan los tintes del pelo

Usted estará pensando: “¡Vaya obviedades dice este Doctor Daniel González! Los tintes del pelo pintan el pelo por fuera y ya está”. Pues es algo más complicado que simplemente una mano de pintura. De ahí los distintos tipos de tintes.

Los tintes semipermanentes y temporales se conocen como tintes “no oxidativos” porque sí tienen ese mecanismo obvio en el que usted está pensando: tiñen el cabello directamente. Como un pintor con su brocha, adhieren sustancias con color en la superficie del pelo y cambian el color del que lo vemos. Fácil. Pero hay más tipos de tintes del pelo.

Los tintes permanentes (también llamados “oxidativos”) actúan más en profundidad. Porque antes de dar la mano de pintura tienen que decolorar el pelo con peróxido de hidrógeno. No es que usted tenga que meter la cabeza en agua oxigenada, para nada. Déjeme que le explique cómo funcionan.

Los tintes permanentes contienen dos tipos de sustancias:

  • intermedios” de tinte, que son incoloros (y son aminas aromáticas, de las que hablaremos mucho en esta entrada)
  • acopladores” de tinte.

Cuando se juntan en presencia del peróxido de hidrógeno los “acopladores” y los “intermedios” generan las moléculas pigmentadas que serán las que cambien el color del pelo. Como el pelo está decolorado por ese peróxido de hidrógeno, la “pintura” dura más, siendo el tinte “permanente”.

Ya le avanzo que con lo que más se ha trabajado en el intento de descubrir si hay alguna asociación entre tintes del pelo y cáncer es con los tintes permanentes, debido a su mayor contenido en aminas aromáticas.

Y le aviso también de una buena noticia: antes de 1980 los tintes contenían gran cantidad de aminas aromáticas (las sustancias “malas”, las que aumentan el riesgo de padecer cáncer), pero a partir de la década de los 80 el contenido en estos compuestos químicos de los tintes ha disminuido mucho, con lo que, razonablemente, el potencial riesgo que pudieran tener tiene que descender en la misma medida.

Potencial riesgo”. Eso suena a que no me quiero pillar los dedos.

En absoluto. Es una manera de introducirle el meollo de la cuestión. Concretemos para qué tumores puede condicionar, o no, un mayor riesgo de padecerlos el hecho de usar tintes del pelo. Vamos a ello, pues…

Tintes del pelo y cáncer (I): el cáncer de vejiga

Para empezar quédese con esta secuencia:

  1. Los tintes permanentes tienen aminas aromáticas.
  2. Dichas aminas aromáticas son carcinogénicas (pueden desencadenar en las células la mutación de su ADN que las hará convertirse en células cancerosas).
  3. Esas aminas aromáticas se absorben por la piel del cuero cabelludo y pasan a la sangre.
  4. Desde la sangre pasan a los tejidos, en los que células de las defensas reconocen estas aminas aromáticas como sustancias extrañas al cuerpo y las atacan para eliminarlas.
  5. También desde la sangre son filtradas en el riñón, para ser eliminadas con la orina.
  6. En la vejiga están acumuladas con la orina hasta el momento que vamos al WC y las expulsamos.

¿Por qué le digo que se quede con esta “película” que le acabo de contar?

Porque es el mecanismo básico que habrá de seguir la relación entre tintes del pelo y cáncer. En este caso concreto, la relación con el cáncer de vejiga.

Pregunta directa: ¿aumenta el uso de tintes del pelo el riesgo de padecer un cáncer de vejiga?. Respuesta directa: no lo sabemos con certeza.

Se ha estudiado mucho esta relación. Y unos estudios dicen que , que hay relación, que aumenta el riesgo, y otros estudios dicen que no, que no tienen nada que ver.

¿Con qué nos quedamos? Esto es como la presunción de inocencia, en la que para condenar a una persona hay que demostrar su culpabilidad. Pues en la investigación científica para lo mismo: podemos sospecharlo, podemos seguir estudiándolo, pero hasta que los estudios no arrojan evidencias reproducibles e incontestables, no podemos afirmar que haya una relación entre el uso de tintes del pelo y el cáncer de vejiga.

Unos datos adicionales que arrojan algo más de luz en este tema de los tintes del pelo y el cáncer de vejiga:

  • En los mismos estudios que no han arrojado una relación clara entre los tintes del pelo y el cáncer de vejiga se ha visto que los tintes permanentes son peores que los semipermanentes o temporales.
  • En estudios distintos, en vez de centrados en el uso doméstico de los tintes del pelo ocupándose de la incidencia de cáncer en profesionales que usan dichos tintes se ha visto que los peluqueros profesionales tienen un mayor riesgo de padecer un cáncer de vejiga, debido a su mayor exposición a estos tintes. Porque usted sólo tiñe su cabeza cada varias semanas, pero el peluquero tiñe muchas cabezas cada día.

Ya ve. Nada definitivo, pero algo que merece la pena seguir investigándose. Lo hacemos. Y no sólo el cáncer de vejiga. Hay más tumores malignos a los que se ha relacionado con el uso de tintes para el pelo. Siga leyendo…

Tintes del pelo y cáncer (II): los linfomas

Los linfomas son tumores de las células de las defensas. Los hay de varios tipos, clasificación en la que no me voy a meter aquí (se me haría la entrada larguísima). Se ha estudiado bastante la potencial relación entre los linfomas (especialmente los de tipo “no Hodgkin”) y el uso de tintes para el pelo.

Fruto de estos estudios son evidencias no concluyentes. Es decir, que puede ser pero no podemos decir con certeza que hay relación entre los linfomas y el uso de tintes para el pelo. Para entender esta relación recuerde lo que le comenté del viaje de las aminas aromáticas por el cuerpo y su encuentro con las células de las defensas.

En este tipo de tumores linfáticos los estudios que se fijaron en mujeres que empezaron a usar tintes del pelo ANTES del año 1980 sí que vieron que tenían un aumento del riesgo de hasta un 30%. ¿Por qué? Ya lo hemos visto: porque antes de 1980 los tintes del pelo tenían toneladas de aminas aromáticas.

Incluso en los mismos estudios se ha visto que para un tipo de linfoma, el linfoma folicular, hay aumento del riesgo en mujeres que han usado tintes oscuros después de 1980. Pero repito: los resultados no son concluyentes. No podemos decir que la relación entre tintes del pelo y linfomas está demostrada. Ni mucho menos.

Cáncer de vejiga… Linfomas… ¿Algún tumor maligno más? Porque ya que estamos, hablemos de todos.

Pues alguno más ha sido estudiado. Se lo cuento ipso facto…

Tintes del pelo y cáncer (III): otros tumores.

Dado que el hecho de teñirse el pelo es más frecuente en la mujer, y que uno de los tumores más temidos por las mujeres es el cáncer de mama, seguro que se estará preguntando: “¿Nadie ha tenido la idea de estudiar si hay alguna relación entre los tintes del pelo y el cáncer de mama?”. Pues se ha estudiado. Le cuento los resultados.

En un estudio que englobó a 14 estudios que se ocuparon de la relación entre el cáncer de mama y el uso de tintes para el pelo se vio que las mujeres que usaban dichos tintes NO tenían un riesgo mayor de padecer un cáncer de mama. Lo cual es un alivio. Con la zozobra del cáncer de vejiga y de los linfomas ya tenemos bastante, ¿no cree?

Cuando la ciencia se pronuncia incontestablemente la cosa está clara: sabemos si algo nos pone en riesgo de padecer un cáncer (por ejemplo: el tabaco) y tenemos la potestad de hacer algo al respecto, si nos da la gana (por ejemplo: dejar de fumar).

Pero cuando las cosas no están claras, cuando no hay una relación evidentemente demostrada, ¿qué hacemos? ¿Cómo actuamos para minimizar nuestro riesgo de padecer un cáncer sin tener que ir todos por la calle llenos de canas y con unos pelos de espanto, en modo “agreste primitivo”? Pues yo le voy a dar unos consejos. Siga leyendo (si le interesa conocerlos)…

Vayamos a lo práctico: ¿qué podemos hacer?

Ya sabemos lo que dice la investigación científica acerca de la posible relación entre tintes del pelo y cáncer, concretada en los tres tumores de los que hemos hablado en los párrafos anteriores.

A título personal mío, del Doctor Daniel González, ¿qué le aconsejo que haga para minimizar el potencial riesgo de que el uso de tintes del pelo le condicionen padecer un aumento del riesgo de alguno de los tumores que hemos comentado? Pues estas sencillas medidas:

  • Beba mucha agua, dos litros al día, y orine muy frecuentemente. Cuando se van teniendo más años el reflejo de las ganas de orinar va disminuyendo, así que coja la costumbre de sentarse (las mujeres) o de sacarse el instrumento mingitorio (los varones, que en la medida de lo posible también deberían orinar sentados para no salpicar) aunque no tenga ganas, si ve que hace unas horas que no va al baño. Con esto disminuirá la concentración de aminas aromáticas en la orina acumulada en la vejiga, lo que irá bien para ese riesgo no aclarado de si los tintes del pelo aumentan la incidencia de este tipo de tumor.
  • Use tintes del pelo mirando su composición química. Esté alerta sobre todo para una amina aromática muy tóxica: la parafenilendiaminaPPD-. Esta amina aromática está prohibido que venga en los tintes del pelo en una concentración mayor del 2%.
  • En cuanto a la composición química de su tinte, esté también alerta para el 4-aminobifenilo, sustancia carcinógena vesical en humanos. Así que póngase las gafas de ver de cerca o coja una lupa y empiece a leer la microletra que describe los componentes de su tinte del pelo.
  • Espacie lo más posible el momento de teñirse. El intervalo ideal: 3-4 semanas. Si se tiñe con más frecuencia se estará exponiendo más a las sustancias químicas de los tintes permanentes, y su riesgo –sea el que sea, recuerde: no está demostrado- será mayor.

Resumiendo:

  • En la relación entre tintes del pelo y cáncer no tenemos evidencias de que el uso de estos productos aumente el riesgo de padecer cáncer.
  • Se ha estudiado mucho el cáncer de vejiga y los linfomas, sin resultados concluyentes.
  • Los tintes del pelo previos a 1980 tenían un mayor contenido de aminas aromáticas (las sustancias peligrosas). A partir de la década de los 80 la concentración de aminas aromáticas ha disminuido mucho, aunque alguna todavía contienen los tintes del pelo.
  • Mis recomendaciones personales: beba mucho y orine mucho, no use tintes con parafenilendiaminaPPD– ni 4-aminobifenilo, y tíñase de forma espaciada, como mínimo cada 3-4 semanas.

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